Harald Beyer
"Bachelet no pudo transformar el balotaje en un referéndum contra Piñera"
El director del Centro de Estudios Públicos analiza ante LPO la elección en Chile.

Ex ministro de Educación de Sebastián Piñera y doctor en economía, Harald Beyer es actualmente el director del Centro de Estudios Públicos (CEP), una fundación sin fines de lucro convertida en uno de los think tank más influyentes de Chile.

A punto de asumir como rector de la Universidad Adolfo Ibáñez y de dejar la dirección del CEP, Beyer dialogó con LPO en las coquetas oficinas del CEP en el barrio de Provindecia, a metros del río Mapocho. 

Beyer analiza la segunda vuelta de las presidenciales que este domingo enfrentarán a Sebastián Piñera y Alejandro Guillier. Cree que el candidato de centroderecha corre con ventaja y afirma que su triunfo corre riesgo sólo si el oficialismo logra mantener el nivel de asistencia de la primera vuelta. Pero evita arriesgar sobre los resultados, luego de que enfrentar duras críticas por el error de la encuesta del CEP en la primera vuelta, que quedó en el centro de la polémica por sobreestimar las chances del ex presdiente.

¿Cómo analiza el escenario en la previa del balotaje y luego de la sorpresa del resultado de la primera vuelta?

El escenario es muy incierto. Hay una probabilidad mayor de triunfo para Sebastián Piñera, pero ello depende críticamente del nivel de asistencia a las urnas en el balotaje. En esta segunda vuelta hubo errores de ambos candidatos, pero no creo que hayan tenido efectos electorales muy relevantes. Hubo un debate que me parece ganó Piñera, pero tampoco fue un knock out. Todo esto significa que la asistencia es clave, particularmente porque la primera vuelta, más allá de las sorpresas, dejó entrever un claro castigo al oficialismo que se notó no sólo en los votos en las candidaturas presidenciales, representativas de la Nueva Mayoría (NM), sino también en la elección de diputados, senadores y consejeros regionales. En ese sentido, no es claro que los votos de Beatriz Sánchez o Marco Enriquez-Ominami migren "naturalmente" al candidato del oficialismo, toda vez que son críticos. Por cierto, los líderes pueden, producto de su visión política, apoyar a ese candidato, pero eso no significa que sus votantes lo hagan.

¿Qué marcan las encuestas? ¿Tuvo algún efecto la diferencia que tuvieron en la primera vuelta con el resultado?

No hemos tenido encuestas recientes por la prohibición que existe en Chile de divulgarlas 15 días antes. Las encuestas hechas las dos semanas posteriores a la primera vuelta mostraban leve ventaja para Piñera, pero dentro de los márgenes de error. Las encuestas previas a la elección de primera vuelta que planteaban una eventual pregunta de balotaje mostraban una ventaja más grande para Piñera. En el margen, entonces, pudo haber habido un reimpulso a Guillier, pero que no necesariamente es suficiente para triunfar.

¿Usted cree que Guillier podrá capitalizar en votos el apoyo de los candidatos de centro izquierda, especialmente los del Frente Amplio?

Por las razones que esbozaba anteriormente me parece que es una tarea muy difícil. En su votante hay una distancia con el oficialismo y votar por el candidato que lo representa creo que es muy difícil, a menos que tuviesen un rechazo muy fuerte hacia Piñera, sentimiento que parece ser evidente solo en una parte del votante del Frente Amplio (FA).

¿Cómo cree que influirán los niveles de asistencia?

Mucho. En 2013 en el balotaje la participación cayó en poco más de un millón de personas. Si ocurriese lo mismo en esta ocasión Piñera asegurará el triunfo. Se sostiene que en esa ocasión la elección estaba decidida. En cambio, la actual, al ser más competitiva llevaría más gente a votar y, por tanto, la participación apenas caería. Pero la verdad es que no sabemos si esa hipótesis es plausible. Ahora bien, si los votantes caen en menos de 700 mil comienza a aumentar la probabilidad de que gane Guillier. Si cae en menos de 350 mil aumenta casi a uno la probabilidad que gane Guillier.

¿Puede darse un escenario de una especie de referéndum sobre Piñera que favorezca a Guillier?

Cuesta creerlo. Piñera si bien genera un fuerte rechazo en las elites de centroizquierda y en la población que no es de derecha más educada, mantiene en el promedio de la población rechazos inferiores al 40 por ciento (al menos en encuestas previas a la primera vuelta). Por eso, no ha sido fácil, más allá de los esfuerzos del Gobierno y de la campaña de Guillier, de transformar el balotaje en un referéndum sobre Piñera.

En caso de un triunfo de Guillier algunos análisis indican que será un gobierno débil, demasiado condicionado por las concesiones que hizo a la izquierda, ¿cuál es su opinión?

De nuevo es difícil saberlo. Ciertamente la representación de la Nueva Mayoría quedó muy disminuida en la Cámara de Diputados y que la obliga a negociar para conseguir mayorías. La paradoja es que una alianza con el Frente Amplio tampoco le da mayoría en la Cámara. Además, el FA tiene apenas un representante en el Senado y su voto ahí no es determinante. Someterse, entonces, a una negociación compleja con el FA, pero que aun así no significa una mayoría (considerando, además, que en la Democracia Cristiana hay un pequeño grupo de parlamentarios que son muy moderados y alejados del FA) no parece una estrategia muy atractiva. Mientras tanto, la Derecha está fuerte en la Cámara y en su interior crecieron relativamente los sectores moderados (la UDI redujo su relevancia). Quizás puede ser una mejor estrategia pactar con ellos.

En el espacio de Piñera hubo cierta decepción con el porcentaje obtenido en la primera vuelta, ¿cree que le puede alcanzar el domingo?

Él creía que iba a estar arriba del 40%. Para los dos muy desafiante. Piñera la vez anterior sacó 44%. Subir de 44 a 50 es bastante más fácil que subir de 36 a 50. Pero Guillier tiene que subir de 22 a 50. Entonces es difícil saber qué va a ocurrir. Yo creo que hay una ventaja muy pequeña para Piñera. Porque el voto de la primera vuelta fue de castigo a la Nueva Mayoría independientemente del vehículo. Y cuando uno está muy castigado es muy difícil remontar. Además las figuras que eligió en el Congreso la NM no son del agrado del FA entonces cómo compatibilizar. Ahí hay una tensión muy grande.

La polémica con las encuestas

En la primera vuelta, fue muy cuestionada una encuesta del CEP que acertó sobre Guilier, pero no tanto en lo de Piñera y tuvo una gran diferencia con lo de Sánchez.

La interpretación que nosotros hacemos fue que el escenario cambió mucho en el último período. Nuestra encuesta es una encuesta probabilística que es pública, la base de datos se puede bajar, por lo tanto se puede someter a un escrutinio y no parece haber un problema metodológico. Lo que nuestra encuesta había dejado claro es que había un gran castigo a la Nueva Mayoría y lo que mostraba es que ese castigo era materializado por Piñera, pero da la impresión que en el último mes parte de esos "castigadores" decidieron pasarse a Sánchez. La encuesta no alcanzó a capturar esa tendencia. En otras dimensiones la encuesta está en línea con lo que pasó: había dos figuras "castigadoras" del Gobierno y Piñera lo capitalizó inicialmente porque era una figura más conocida, más relevante, pero una vez que Sánchez se hizo más conocida capturó una parte de esa crítica.

Sánchez deslizó que pudo haber sido una maniobra pergeñada, a partir de los vínculos del CEP con Piñera

Los vínculos del CEP son a través mío, fui ministro de Educación. Pero yo no participo mayormente de las encuestas, participan distintas organizaciones. Somos los únicos que subimos la encuesta a su página web y hasta ahora nunca hubo una crítica de nuestra metodología. Creo que son interpretaciones un poco antojadizas de la realidad y si fue un error, fue involuntario. De la forma en la que nosotros procedemos es muy difícil que haya un error metodológico, lo más probable es que haya cambiado el escenario político en las últimas semanas. Es curioso que todas las encuestas hayan mostrado lo mismo y es muy difícil ver ahí una conspiración.

Los errores de las encuestas es algo que sucede cada vez más en todo el mundo, el Brexit, Trump...

Hay todo una discusión respecto de lo difícil que es predecir quién realmente va a ir a votar, y eso puede afectar las encuestas. Pero tengo la impresión de lo que ha habido en Chile es una desideologización muy grande, y nos movemos en un ambiente un poco líquido, el votante fluye no es muy ideológico.

El fenómeno Frente Amplio

¿Considera que Chile que está teniendo un cambio en su sistema político con las demandas que expresa el Frente Amplio, más orientadas a un Estado más activo?

Esa es su agenda. Es más confuso entender qué es lo que la población está demandando. Creo que el gran tema de Chile es que la modernización económica ha traído consigo muchas inseguridades y hay una demanda por satisfacer esas inseguridades. Hay grupos de clases medias que han mejorado su nivel de vida pero que están en una condición todavía de mucha incerteza. Y esto es interesante de entender a propósito de la rapidez con la que cayó la aprobación del gobierno de Bachelet. Mi interpretación es que las reformas que ella intentó llevar adelante fueron más bien fuentes de incertidumbre que de certezas para muchos de estos grupos medios y de ahí este divorcio.

Pero la Presidenta de algún modo reivindicó que el progresismo consiguió más del 50 por ciento en la primera vuelta

Pero lo que eso desconoce es que el castigo a su coalición fue grande. Y una parte de ese castigo lo recogió la derecha (Chile Vamos creció en el Congreso) y otra parte el FA. Pero el FA ha sido muy crítico de su gobierno. Si bien representa una agenda más radical, tampoco representa lo que Bachelet ha querido llevar adelante. Ahora bien, vamos a tener que entender mejor este fenómeno, porque a diferencia de lo que habíamos venido escribiendo que no había espacio para una izquierda radical, a lo mejor sí hay un espacio y eso es lo que vamos a tener que revisar en nuestros análisis. Porque hay alguna gente -y alguna evidencia- sosteniendo que del FA hay también un voto por renovación, y menos ideológico por lo tanto. De hecho, hay muchos candidatos nuevos de derecha que también fueron beneficiados por ese pedido de renovación.

¿Hay alguna posibilidad de Chile empiece a transitar un camino que atempere el modelo económico de todas estas décadas con un Estado más fuerte?

Creo que lo que hay es esta demanda por mayores seguridades. Y una forma de abordarlo es a través del Estado de bienestar. Curiosamente esa forma de abordarlo no tiene mucho soporte en la población. En parte tiene que ver con que desconfía de las instituciones públicas, entonces no ve en esta forma necesariamente una solución. La derecha, por otra parte, está experimentando una suerte de seguro para estos grupos medios que le permitan defenderse de situaciones adversas, pero no ha sido capaz de articular adecuadamente qué significa eso en la práctica. Hay que ver si esto se va a ir resolviendo a través del modelo tradicional del Estado de bienestar -que es lo que trata de representar el FA- o a través de un modelo distinto, yo creo que es lo que va a estar en pugna en el futuro. Va a ser la discusión central de los próximos años en Chile.

¿Cree posible que la Nueva Mayoría absorba parte de las demandas del Frente Amplio?

Creo que va a intentar capturar parte de esas demandas. Pero el FA tiene una gran desconfianza de la NM y va a pasar un poquito lo que pasó en España donde Podemos no le quiso tender una mano al Partido Socialista, porque lo ven como rivales. De nuevo se ve esta tensión, donde votantes del FA dicen que lo importante es no votar a Piñera y otros que dicen que lo importante es consolidarse como alternativa de izquierda.

Como ex ministro y hombre de Educación, ¿cómo analiza el fenómeno de las marchas universitarias, de las que luego surgen líderes universitarios como Jackson y la creación del Frente Amplio? Hay un diferencia con el fenómeno Podemos en España, que surge del desencanto de la clase media por la crisis económica.

La movilización estudiantil fue inesperada pero respondió a un fenómeno real: Chile es uno de los países con los aranceles más altos del mundo superado solamente por EEUU y Australia. Y hubo una incorporación muy grande de los grupos medios a la educación superior, el sistema de ayuda estudiantil era débil y por lo tanto había una inseguridad respecto a la posibilidad de continuar los estudios. Eso generó una gran movilización que hizo plausible un diagnostico académico que circulaba en las elites de centroizquierda y que apuntaba a que en Chile había un profundo malestar. Hasta ese momento esa tesis académica no había sido capturada por la política de centroizquierda. Y esas movilizaciones generaron la sensación de que había un argumento real detrás de este diagnóstico. Eso reorganizó la política chilena. Y la NM tomó parte de las banderas del movimiento estudiantil pero no fue capaz de capitalizarlo.

¿Por qué Bachelet no lo capitalizó?

En el primer gobierno de Bachelet, hacia el final de su mandato, ella comenzó a insistir en que Chile necesitaba un sistema de protección social. Y eso era muy demandado. Pero en su segundo gobierno ella hizo un análisis un poco distinto de que en Chile había mucho enojo, mucho malestar y que había que hacer reformas estructurales profundas para superar esa crisis de malestar. Curiosamente se encontró con un rechazo de los grupos medios, que en parte habían visto en este modelo una fuente de progreso muy grande. Entonces la amenaza al modelo fue vista como una amenaza a la forma a la que estos grupos medios habían mejorado su condición. El FA vio que no empujaba tanto la NM, que se sorprendió frente al rechazo de su reforma y empezó a dudar, hubo grupos al interior de la coalición que empezaron a enfrentar estas reformas y luego el FA logra consolidar políticamente un mensaje alternativo.

Ahí despega el fenómeno del Frente Amplio

Tras algún acercamiento inicial con el gobierno, el FA advierte que su propuesta requería independizarse, empieza a armarse, eligen una candidata (Beatriz Sánchez) que resulta ser mucho más atractiva de lo que se esperaba. Y eso, junto con el cambio del sistema electoral, les permitió obtener una representación parlamentaria que ellos mismos no anticipaban.

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.