Economía
Análisis: cuatro razones por las que la inflación del Indec es menor que la de los privados
Complicaciones metodológicas generadas por la pandemia, precios pisados, sesgos de relevamiento y de modelización explican por qué el 1,9% oficial del mes de julio despertó desconfianza.

En julio el Índice de Precios al Consumidor subió 1,9%, notoriamente por debajo de la mediana de las proyecciones de los especialistas  (2,4%) y muy por debajo de las expectativas de la gente de a pie. De acuerdo a la encuestadora Métrica, solo 9% de los argentinos esperaba que diera entre el 1 y el 2%, la amplia mayoría esperaba más.

Las razones de estas diferencias son muchas y complejas, pero se pueden agrupar en cuatro grandes grupos: los sesgos de las percepciones de la calle, los sesgos de las consultoras, los precios congelados y, la novedad, las dificultades metodológicas que sumó el coronavirus y que generan probables subestimaciones transitorias de parte del Indec.

La inflación bajó al 1,9% en julio y quedó atrás de las expectativas del mercado

La Metodología N°32 aplicada por el Indec indica qué es lo que hay que hacer cuando los precios de ciertos bienes desaparecen del mercado. Si bien está pensada más bien para situaciones en las que por ejemplo dejan de venderse MP4 por obsolescencia tecnológica o ciertos productos cambian de calidad o de tamaño en su presentación comercial (como el sachet de yogur que pasó de traer 1 litro a traer 1 kilo como estrategia de marketing para disimular el aumento de precio), también contempla la posibilidad remota de que más del 50% de los precios de cierto capítulo desaparezcan. En este caso, a ese capítulo se le imputa la variación media del resto de los capítulos de precios del IPC.

En julio, por ejemplo, esto fue lo que pasó con "Hoteles y restaurantes", al igual que en los tres meses previos.

En abril, pasó también con el capítulo de "Prendas de vestir y calzado". Ese mes, por ejemplo, se le imputó 1,5% de acuerdo a la metodología y, al mes siguiente, cuando de acuerdo a recomendaciones internacionales se optó por reemplazar la falta de precios en comercios cerrados por el relevamiento de precios online (y reaparecieron algunos precios de la mano de la reapertura de zapaterías y boutiques en algunas provincias), esta capítulo saltó a 7,5%. Esto puso en evidencia que en realidad en abril se había subestimado la suba de los precios estacional en este capítulo. Así, al seguir la metodología en el mes de abril se obtuvo una medición más baja que la que habría dado el Indec en situaciones habituales. Con los datos de mayo se computó la variación subestimada y se subsanó el desvío.

La metodología está diseñada para aproximar mediante sustitutos los precios faltantes y en algunos casos a imputarles variaciones promedio de los demás capítulos hasta tanto se reviertan las razones de fuerza mayor que impiden la medición. Y cuando directamente es imposible estimarlos, recomienda seguir adelante con el IPC aunque sea con excluyendo o "desparticipando" a los precios que faltan. La subestimación (o sobreestimación) en estos casos es transitoria, pero también explica una parte de por qué viene sorprendiendo lo bajo de la medición del Indec frente a las proyecciones de los privados.

Esta metodología evita la distorsión que generaría, por caso, incluir una variación nula de precios y permite reflejar de manera más robusta la variación de los precios que efectivamente fueron relevados.

"Esto pasó porque la indumentaria tiene un fuerte componente estacional, lo que no creo que esté pasando por ejemplo con los restaurantes. En cambio, sí puede que se observe con todos los precios relacionados con el turismo como los paquetes y excursiones o el transporte de media distancia; y también con algunos bienes y servicios que hoy no tienen precio como las entradas al cine y al teatro. Cuando se vuelvan a relevar, imagino que también se va a ver un piquito en la medición de la inflación", dijo a LPO el economista Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores y destacado por el Banco Central por su mayor precisión a la hora de estimar la inflación.

En su conjunto los precios estacionales son los que más vienen subiendo: 29,4% entre enero y julio frente al 15,8% del IPC general.

Lo que se observó con el capítulo "Prendas de vestir y calzado" también puede repetirse de acá a fin de año con los precios de otros bienes que hoy no se están midiendo, como muchos del capítulo "Cultura y entretenimiento" o con "Educación". Al fin y al cabo, gracias al reemplazo por precios online y otras sustituciones, entre abril y julio el Indec consiguió recuperar una cantidad equivalente al 78% de la muestra que relevaba originalmente. Los rubros que a julio no pudieron ser estimados, como los de transporte de larga distancia, hotelería y otros, en total representan el 11,2% de las ponderaciones del IPC original y "fueron desparticipados" conforme a la Metodología, informó el Indec.

"Esta metodología evita la distorsión que generaría, por caso, incluir una variación nula de precios y permite reflejar de manera más robusta la variación de los precios que efectivamente fueron relevados", aclaró el organismo.

Las proyecciones del sector privado también tienen sesgos

Además de las dificultades que el coronavirus le trajo al IPC del Indec, hay otras causas que refuerzan la idea de que al Indec la inflación "la da menos" y tienen que ver con que, viendo el árbol y no el bosque, suele parecer que es más alta porque las expectativas de la gente de a pie están marcadas por los precios que retiene y con los que más familiarizados está e ignora qué sucede con los precios en el resto del país. Así, toma registro cuando la carne aumenta un 15%, pero difícilmente recuerde variaciones que no llamaron su atención o no registre otros aumentos que quedan encubiertos entre las promociones de bancos y supermercados. 

"El análisis de percepción normalmente proyecta valores de la inflación de aquellos bienes de la canasta de consumo que aumentan y le generaron cierto impacto a la persona, al tiempo que soslaya los precios que están congelados; por lo que no son un buen predictor del IPC. El problema es que estas proyecciones generar expectativas de inflación y complican las chances de que los precios se moderen a futuro", aclaró Tiscornia.

De hecho, si se miran con detalle los números del Indec se puede ver esta diferencia: en julio dio 2,5% la inflación medida sobre la canasta "núcleo", que es la que no está influenciada por la política de pisar precios regulados (los cuales subieron 0,5%) y muestra la tendencia subyacente de los precios. En los primeros siete meses de 2020, congelar tarifas hizo que el el IPC general sumara 15,8% frente al 17,3% de la inflación núcleo.

En julio dio 2,5% la inflación medida sobre la canasta 'núcleo', que es la que no está influenciada por la política de pisar precios regulados y muestra la tendencia subyacente de los precios.

Por otro lado, están los sesgos de las consultoras y analistas. Como lo revela en Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), en general los economistas vienen sobreestimando -sacando el mes de junio- la inflación. "Acá me parece que hay que distinguir dos partes: por un lado están las consultoras que tienen sus relevamientos de precios, por ejemplo, nosotros relevamos más que nada en la Ciudad y el Gran Buenos Aires, y entre los que no tienen relevamientos y modelan la inflación en función de las variables monetarias", dijo Tiscornia.

Los relevamientos suelen tener un límite geográfico: mientras los precios "núcleo" subieron 2,3% en el Gran Buenos Aires, en el resto del país subieron bastante más: 2,5% en Cuyo y el Noroeste, 2,7% en el Noreste, 2,8% en la región Pampeana y 3,1% en la Patagonia. Así, en el GBA en los primeros siete meses el IPC núcleo subió 16,1% y en el Noreste del país trepó 19,5%.

"Por el lado de los que hacen proyecciones con variables macroeconómicas lo que sucede es que con el circulante 100% por arriba del año pasado y los pasivos remunerados del Banco Central por las nubes, la inflación viene sorprendiendo por lo bajo. Hay fundamentos para creer que la inflación va a acelerarse, pero lo difícil es poder decir el timing, en qué mes va a dar un salto. Por el momento, la recesión y la reducida movilidad vienen conteniendo más los precios de lo que se proyectaba en abril, pero en algún momento la emisión y la inflación convergen", agregó Tiscornia.

Hay fundamentos para creer que la inflación va a acelerarse, pero lo difícil es poder decir el timing, en qué mes va a dar un salto. Por el momento, la recesión y la reducida movilidad vienen conteniendo más los precios de lo que se proyectaba en abril.

Los precios regulados juegan también un punto clave en las diferencias entre las estimaciones de los consultores y los relevamientos del Indec. Los pronósticos que hablan de 40% de inflación para fin de año, implican más de 3,85% mensual de inflación en promedio entre agosto y diciembre y dan por hecho que el gobierno no conseguirá contener a partir de octubre los precios que congeló en abril porque no tiene espaldas para sostener los precios a base de subsidios a las tarifas. Y también suponen cierta debilidad política para sostener en el corto plazo un eventual acuerdo de precios y salarios. El último REM directamente ubica en 4% mensual la inflación en noviembre y diciembre.

Para Cavallo, esta crisis se parece a las de 1988, pero sin horizonte de hiperinflación

"No veo al gobierno convalidando subas de precios tan altas, por eso nuestras proyecciones también bajaron al 38%. Antes me imagino que saldrán con un Precios Cuidados más fuerte, más tarifas congeladas. Pero tampoco los veo dejando para el año que viene, que es electoral, esas correcciones que en algún momento van a ocurrir. Creo que en ese sentido van a intentar evitar todo sobresalto y ser lo más ‘gradualistas' que la macro les permita, por calificarlo de alguna manera", dijo el especialista.

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....y bue,....de a poco vamos volviendo......, y para mi, esta vez, ni si quiera necesitan apretar a los empleados del indek, ya que actualmente está lleno de militantes, si te descuidas, lo hacen ad honorem y para complacer a la shegua,...lavagna se va a terminar quemando, va a ser algo así como el delarúa o el beto del indeK....
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"sesgos de relevamiento" marcia amiga que forma suave y sutil de decir que los numeros son terrible invento
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El gobierno anterior también las truchaba...
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Moreno al menos dibujaba para pagar menos intereses de deuda, hijos de puta