Nicolás Trotta
Trotta sobre la vuelta a clases: "Quirós no dice lo mismo que la ministra"
El ministro de Educación cuestionó el anuncio del gobierno porteño de alcanzar la presencialidad plena en las aulas en febrero. "Para eso hace falta la vacuna", afirmó a LPO.

Con la administración de las escuelas descentralizada en las provincias, la función del ministro de Educación de la Nación no suele pasar sobresaltos por fuera de las paritarias anuales, la pelea por el presupuesto y el cumplimiento del ciclo lectivo. 

La pandemia hizo que el Ministerio de Educación estuviera todo el tiempo en el centro de la agenda, no sólo la de los medios y la política, sino la de los padres y los alumnos que dejaron de ir a las aulas el 15 de marzo.

 "Uno no elige en qué momento gobernar", asegura Nicolás Trotta, que recibió a LPO  en su despacho del primer piso del Palacio Pizzurno, que en realidad se llama Sarmiento. Para entrar a la sede del ministerio, de un vacío fantasmagórico, hay que tomarse la temperatura y bañarse en alcohol en gel.

Esta semana se reunió el Consejo Federal de Educación. ¿Que diagnóstico hicieron sobre las clases?

Reafirmamos una agenda federal en el desafío que tiene la Argentina del regreso a la presencialidad en las aulas y la reorganización pedagógica para garantizar todos los aprendizajes en este año tan excepcional, en el que se ha hecho un enorme esfuerzo de toda nuestra comunidad educativa con los maestros y maestras a la cabeza, en un país tan desigual. Nadie aprende lo mismo en el hogar de lo que se aprende en la escuela. 

Nadie aprende lo mismo en el hogar de lo que se aprende en la escuela, por eso para nosotros el 2021 es un año tan central para transitar aquellos aprendizajes que quedaron pendientes para este año.

Por eso, para nosotros el 2021 es un año central para transitar aquellos aprendizajes que quedaron pendientes para este año y es parte de lo que discutimos en el Consejo Federal, con toda la política de acompañamiento para aquellos estudiantes que han tenido menor vínculo con la escuela. También imaginamos que estos meses por delante, incluyendo los del verano, del receso escolar, para recuperar ciertos aprendizajes y la planificación de lo que va a ser el 2021. Con la garantía de los 180 días de clase. 

Regresan las clases presenciales en toda la Ciudad a partir del 9 de noviembre

Eso se va a ver reflejado en el calendario escolar que estamos construyendo con todas las jurisdicciones a partir del desafío de la bimodalidad: presencialidad, semi presencialidad o el desafío de la educación a distancia, en el caso que tome una realidad epidemiológica compleja. Pero todo nos hace suponer que el 2021 nos va a encontrar en una situación epidemiológica mucho mejor de la que estamos transitando hoy, que ha implicado el 15 de marzo la suspensión de las clases presenciales y un proceso de regreso a la presencialidad desde el mes de agosto que ha tenido avances y retrocesos según el cambio epidemiológico.

¿Cuantas provincias van a arrancar en tiempo y forma el ciclo lectivo el año que viene?

Todas van a arrancar. Ahora, si todas van a arrancar con presencialidad es nuestra expectativa, pero tenemos que ser claros que esto no va a ser hasta que no haya una vacuna aplicada a toda la población o a un número de población que nos permita ese efecto rebaño que impide la circulación del virus. Va a ser un regreso a la presencialidad con protocolos, pero todos imaginamos un regreso en todo el territorio argentino, es para lo que estamos trabajando y es nuestra voluntad. 

Ahora, apenas el regreso sea seguro, van a regresar todos los estudiantes al mismo tiempo, pero para eso se necesita la vacuna. Mientras tanto, como ha ocurrido y hemos dejado claro en un primer momento, no hace falta una vacuna para regresar a la presencialidad. Hacen faltan protocolos y condiciones epidemiológicas de base que permitan disminuir el riesgo. Riesgo hay siempre en una pandemia. Cuando vamos a la escuela, cuando vamos a un supermercado o en las reuniones familiares. 

No ha sido un año perdido bajo ningún punto de vista. Ha sido un año de mucho vínculo entre las dos instituciones educativas más importantes de cualquier sociedad que es la escuela y la familia. 

Tenemos que aplicar los protocolos, reducir la posibilidad de contagio, pero imaginamos un 2021 que también nos permita poner en valor toda esta experiencia que venimos transitando de regreso a las clases presenciales desde el 12 de agosto. Nunca se suspendieron las clases en la Argentina, se suspendieron las clases presenciales.

La Ciudad ya habló de alcanzar el 17 de febrero un cien por ciento de presencialidad.

Eso lo dijo la ministra de la Ciudad (Soledad Acuña), pero no es lo que dijo el ministro de Salud, Fernán Quirós, que dijo que eso corresponde a la realidad epidemiológica. Yo creo que en eso todos tenemos que ser muy responsables, inclusive en la administración de las incertidumbres y las expectativas de la familia. No es una cuestión de deseo, es una cuestión de responsabilidad. Por supuesto que todos deseamos recuperar la normalidad que nos arrebató la pandemia y en eso descansamos en la ciencia, en la posibilidad de la vacuna, que es lo que nos va a permitir dar ese paso.

¿Cuál es el nivel de deserción en la secundaria, que algunos estiman en un cincuenta por ciento?

Eso lo vamos a saber efectivamente a partir del regreso a la presencialidad en cada una de las jurisdicciones y puedo hablar de las experiencias que tenemos en las provincias que han regresado a la presencialidad. Nosotros más allá de la mirada subjetiva que implica reconocer el compromiso de nuestros docentes, de las familias y de los estudiantes, podemos decir que en más de un noventa por ciento de los casos, y eso lo dice la evaluación nacional de la continuidad pedagógica, se ha dado un esquema de continuidad pedagógica. Que esto no implica no dejar en claro el impacto educativo que tiene la pandemia, que es profundo, en el mundo y en América Latina por la desigualdad que tenemos, la desigualdad socio educativa que transitamos. 

Ahora tenemos, un poco menos del diez por ciento de los estudiantes que han tenido un nivel de vinculo inferior a dos ó tres contactos por mes con la escuela. Y es ahí donde hay que poner el foco, en cómo fortalecemos la vinculación. A partir de allí la preocupación que tenemos nosotros y todos los países del mundo, lo hemos conversado mucho en el marco de la Unesco, lo hemos trabajado con Unicef, es el proceso de regreso a la presencialidad y la expectativa que tenemos todos lamentablemente de una profundización del desgranamiento educativo, por dos aspectos: uno por la realidad socio-económica que se ha agravado a partir del impacto de la pandemia y el segundo componente es la ruptura de la rutina de concurrencia a la escuela. 

Un poco menos del diez por ciento de los estudiantes sólo han tenido un nivel de vínculo de sólo dos o tres contactos por mes. Pero la preocupación hacia adelante es el desgranamiento educativo, por el impacto socio-económico de la pandemia y la ruptura de la rutina de concurrencia  ala escuela.

No tenemos un número, si lo que tenemos es la estrategia para poder contener o revertir esa situación que se pueda dar, por un lado con el programa Acompañar que venimos desplegando y lo que va a ser el proceso de ir a buscar a los estudiantes al momento de recuperar la presencialidad.

¿Cree que este año le va a dejar una huella o algún efecto secundario a los chicos, más que nada a los de primaria?

Yo creo que nos va a dejar una huella a todos y a todas. Ahora la realidad es que la escuela tiene un enorme responsabilidad en como administramos el impacto de la pandemia en los chicos. El aspecto subjetivo, en lo que ha implicado poner en suspenso todo el proceso de sociabilización que han transitado nuestros niños, niñas y también los adolescentes, que no es gratuito. Lo vivimos como padres cada uno de nosotros. Ahora por supuesto que vamos a superar este impacto, como hemos superado situaciones mucho más complejas. 

Lo vamos a superar también a partir del abordaje que tiene que hacer la escuela en la propia formación de nuestros docentes de cómo recibir a los estudiantes. Porque ningún docente ha transitado una pandemia, ningún docente ha tenido que establecer el vínculo a la distancia con sus estudiantes y ningún docente tuvo un primer día de clases donde se reencuentran seis, siete, ocho meses o un año después, con sus estudiantes. 

Entonces, lo que venimos trabajando con los especialistas en el momento del regreso a clases es cómo logramos dialogar con los chicos de manera colectiva para que ese abordaje permita transformar una situación de enorme dificultad, en un activo en la formación de nuestros estudiantes.

¿Cree que fue un año perdido o que se pudo rescatar algo?

No, no es un año perdido bajo ningún punto de vista. Por supuesto que es un año de un impacto educativo profundo. Cada hogar es un universo distinto, entonces no se puede tener una mirada única. Ha sido un año muy difícil para todos. El impacto multidimensional que ha tenido la pandemia, económico, social, educativo, intrafamiliar y a partir de allí lo que yo creo es que también un año de mucho aprendizaje. 

Ha sido un año de mucho vínculo entre las dos instituciones educativas más importantes de cualquier sociedad que es la escuela y la familia. Y eso es un activo que tenemos que cuidar, ha sido un año de otros aprendizajes hacia adentro de las familias y eso también es algo que hay que valorizar. 

La mayoría de los argentinos no sabe que hay regiones de nuestro país donde las clases empiezan en septiembre y terminan en mayo.

Por eso nosotros hemos sido muy claros que no hay promoción automática, los chicos no pasan de grado como si no nos hubiese chocado de frente esta pandemia, implica un proceso de reorganización pedagógica, de garantizar esos aprendizajes, de las promociones acompañadas en los casos que sea necesaria y eso va a implicar también que terminado el 2021 tengamos una mirada donde vamos a evaluar a todo nuestro sistema educativo para ver cómo ha sido el impacto.

¿Entonces no va a repetir nadie?

Entre el 2020 y el 2021 no repiten los chicos, pero tampoco obtienen una promoción automática. Un niño que pasa a cuarto grado al momento de empezar su cuarto grado en aulas que van a ser mucho más desiguales, mas heterogéneas, se va a generar la propuesta pedagógica que permita reorganizar los aprendizajes que quedaron pendientes, truncos y todo el recorrido de su cuarto grado y eso no quiere decir que linealmente se ve lo que quedo de tercero y lo de cuarto. 

Se reorganiza la propuesta pedagógica con el desafío de cuando terminemos el 2021, haya podido transitar en esa unidad pedagógica los aprendizajes de los dos años. Y si no se logra, lo reorganizaremos con el año subsiguiente. Eso para nosotros debe ser una definición en dos aspectos que son claros, en una Argentina que tenía profundos desafíos previos a la pandemia en el campo educativo, vinculado a lo que fue la ruptura en los consensos educativos en la gestión de Macri y al proceso de desinversión educativa.

¿Cree que hay un tratamiento unitario, por decirlo de una manera, del tema educativo? Porque en la agenda se habla mayormente de la pelea con la Ciudad.

Sí, yo suelo decir y es lo que planteamos desde el primer día todos los ministros y ministras, que nosotros no queremos una agenda nacional, nosotros queremos una agenda federal, que implica la construcción de consensos en todas las jurisdicciones y la realidad es que en el Consejo Federal, todas las resoluciones de la pandemia y previo a la pandemia, han sido por unanimidad. Y esto implica diálogo, implica aportar y ceder. Encontrar caminos intermedios y ahí ha estado también la Ciudad de Buenos Aires que ha acompañado, por ejemplo ayer en el Consejo Federal, absolutamente todas las resoluciones que se han aprobado. 

Ahora, también vivimos en un país con mucho peso, no voy a decir de la Ciudad de Buenos Aires, de la región metropolitana, que parece ser y que a mí me pasa muchas veces, me dicen ‘Cuando vuelven, por qué no han regresado las clases?'. Y eso no me lo pregunta un periodista de Formosa, en Formosa regresaron el 14 de Agosto, con protocolos. No me lo pregunta un periodista de San Juan porque regresaron el 12 de Agosto, que después se tuvieron que poner en suspenso. Pero creo que no es una responsabilidad del presente, es una construcción histórica de una Argentina que siempre ha mirado a su región metropolitana por sobre la realidad de un país tan extenso, tan diverso y a veces tan desconocido. 

Yo quiero dar un ejemplo, creo que la mayoría de los argentinos no sabe que hay regiones de nuestro país donde las clases empiezan en septiembre y terminan en mayo, la puna catamarqueña por ejemplo. ¿Por qué? Por las muy bajas temperaturas que hay. Entonces es esa la diversidad de la Argentina, ese país que muchas veces se desconoce y es un activo de nuestra historia que tenemos que cuidar. Para nosotros es importante reconocer las enormes deudas que tiene nuestra Argentina con ciertas regiones y en eso somos un país muy unitario y lo ha planteado siempre el presidente, pero no es una cuestión de un gobierno, es la propia matriz de desarrollo de la Argentina, por eso el gran desafío es la convergencia al desarrollo. 

En Europa está pasando la famosa segunda ola que asoma más dura que la primera y los países por ahora dicen que van a mantener las clases presenciales. En caso que la Argentina padezca una segunda ola antes de la vacuna, ¿ve posible las clases presenciales?

Estar en el hemisferio sur nos da un oportunidad de un análisis de lo que está transitando Europa. Si el resultado es positivo, por supuesto va a tener influencia en nuestras decisiones, pero tenemos que ser conscientes de analizar no sólo la foto de hoy, sino todo el proceso en esta nueva estrategia que está marcando Europa, con procesos de aislamiento más vinculado a lo recreativo, por decirlo de alguna manera, que están sosteniendo el empleo, están sosteniendo los aspectos económicos y las escuelas abiertas. 

Estar en el hemisferio sur nos da la oportunidad de ver lo que está transitando Europa con una segunda ola y clases presenciales. Si el resultado es positivo por supuesto que va a tener influencia en nuestras decisiones.

Por otro lado, la expectativa que tenemos es que el 2021 en términos epidemiológicos más allá de la vacuna, va a ser mucho más positivo al que estamos transitando hoy y hay un aprendizaje social. Se está mejorando en la región metropolitana pero todavía hay provincias que están transitando situaciones difíciles y no toda la Argentina tiene la vigorosidad en sus camas de cuidados intensivos que tiene esta región. Hay provincias que están en una situación epidemiológica regular, pero tiene un sistema sanitario mucho más endeble que la región metropolitana y no es responsabilidad de un gobierno en particular, es la realidad histórica.

¿Tuvo algún país de referencia en todo este tiempo?

No, pero si hemos tenido más de 25 reuniones de trabajo con los ministros de educación, yo diría de casi todos los países europeos, de América Latina. Tenemos un dialogo constante, inclusive aplicamos mucho de los protocolos europeos adaptados a la realidad argentina. 

Esos protocolos los incluimos también en las paritarias docentes, porque nosotros creemos en el diálogo con el sector docente, lo que no quiere decir que tengamos siempre la misma mirada.

Una de las graves equivocaciones que tuvo la gestión de Macri, además de desinvertir en educación, fue el conflicto innecesario, politizado, pero politizado desde el Poder Ejecutivo, de conflicto constante con los docentes. Uno no puede confrontar constantemente con aquellos que debe construir un camino en común.

¿Los gremios han tenido una postura más intransigente que usted mismo con la Ciudad? ¿Cómo ve el escenario para marzo digamos, si ellos no quieren volver?

Es que la realidad es que en siete provincias hemos regresado y los sindicatos han regresado. Cuando dicen en la provincia de Buenos Aires no quieren regresar, hay veinte distritos que tienen clases presenciales y el sindicato que está en esos distritos es el mismo que está en el Conurbano.  

En siete provincias hemos regresado con las clases presenciales. Dicen que en la provincia los docentes no quieren volver, pero hay veinte distritos que ya lo hicieron y el sindicato en esos distritos es el mismo que está en el Conurbano.

A mí me llama la atención que son los mismos que hablan siempre de institucionalización quienes muchas veces tienen un desapego para el debate con todos los actores del sistema. .

Ctera habló de paritarias en el Consejo Federal. ¿Ya se habla de algún piso?

No, para eso está la paritaria, donde se discute el salario inicial garantizado para todos los docentes del país y luego los demás instrumentos que tenemos, que es el incentivo docente y el fondo compensador.

No hay números.

No, todavía no hay números y hay voluntad de discutir en un contexto de enorme complejidad, donde el Estado nacional ha desplegado con todos los limitantes de lo que ha sido asumir un gobierno después de dos años de recesión, de alta inflación, de profundo endeudamiento, de retracción del Estado, respuestas que han permitido contener en parte el enorme impacto de la pandemia.

Se dice que los primeros que recibirán la vacuna serán los trabajadores esenciales y las personas de riesgo. ¿Cree que los alumnos y docentes deberían tener prioridad también para la vacunación?

No tengo el conocimiento de lo que es vacunar como para poder tener una respuesta. Nosotros vamos a confiar en nuestro Ministerio de Salud y en la estrategia que marque. 

¿A quién cree que le habló la carta de Cristina?

Yo creo que la carta de Cristina marca con claridad las complejidades que transita la Argentina y los desafíos que tenemos como Gobierno de seguir ampliando el diálogo. Por momentos no se toma conciencia de las dificultades que estamos atravesando y creo que eso también lo deja en claro la carta de nuestra vicepresidenta. Ningún país del Cono Sur recibió la pandemia en las condiciones en que la recibimos nosotros. En pleno proceso de renegociación de la deuda, con una recesión de más de dos años, con una inflación de más del 50 por ciento. El único país que estaba en peor condiciones que nosotros era Venezuela. 

Y a pesar de eso nuestro gobierno tuvo la capacidad de respuesta que quizás otros países de la región no tuvieron la voluntad de hacerlo, de contener la desigualdad que genera la pandemia y acompañar a la economía. Voy a dar un ejemplo: sólo en el sistema educativo el Estado nacional ha invertido más de 6 mil millones de pesos en instituciones de gestión privada. 

El endeudamiento que vivió la Argentina con Macri no se vivió nunca en nuestra historia, por la velocidad que tuvo y por el nulo impacto que tuvo en términos del progreso de la Argentina. Son datos objetivos.

¿Qué tiene que hacer el Gobierno para ganar las elecciones del año que viene?

Hacer lo que estamos haciendo. Priorizar el cuidado de nuestra sociedad, que está muy golpeada desde antes de la pandemia, que vio en nosotros el camino para superar cuatro años muy difíciles. Creo que lo positivo que tiene nuestro gobierno no sólo es lo hecho en estos meses tan difíciles, sino lo que tuvo la capacidad de hacer entre 2003 y 2015. 

Creo que la carta de Cristina marca las complejidades que transita la Argentina. Por momentos no se toma conciencia que ningún país del Cono Sur recibió la pandemia en las condiciones que la recibimos nosotros. En plena renegociación de la deuda, con una recesión de dos años, con una inflación de más del 50 por ciento.

Uno tiene que ver ahí enormes aprendizajes de cuestiones que hicimos y después comparar, que en la vida siempre es bueno comparar. Lo que no quiere decir ser melancólico con la historia. Hay ejemplos en el campo educativo que son muy valiosos para comprender miradas distintas de procesos políticos. Argentina empezó a construir consensos educativos, que se ven reflejados en las leyes que se aprobaron, muchas de ellas durante el gobierno de Néstor Kirchner. La ley de educación nacional, la ley de financiamiento educativo, la ley de educación técnico-profesional. Lo vemos en la creación de las universidades, en el programa Conectar Igualdad, en la formación docente, en la recuperación de los salarios docentes. 

Esto no quiere decir que estaba resuelta la agenda educativa en 2015. Faltaba muchísimo. Es más, en 2015, se logró cumplir por primera vez la ley de financiamiento educativo. Que invirtamos el 6,1% del PBI sólo en Educación, que es toda la riqueza que generamos en un año. Un solo año se cumplió. Vino Macri e incumplió lo que su propio espacio político, radicales y PRO, habían votado. Porque la desinversión educativa fue marcada en los últimos cuatro años. Con una caída de la inversión del Estado nacional del 33% y una caída de inversión de las provincias del 16% en cuatro años. 

Eso se traduce, por ejemplo, en no implementar el plan Conectar Igualdad y eso es una decisión política. Distribuir computadoras a nuestros chicos de las escuelas de gestión estatal fue una decisión política de la gestión de Cristina Kirchner. Se invirtieron en el primer momento más de 1000 millones de dólares, fueron 5,3 millones de computadoras. No cumplir la ley de financiamiento educativo, fue una decisión política. Dejar de distribuir libros, manuales, fue una decisión política.

¿Cree que el peronismo puede ganar las elecciones del año próximo?

Yo creo que sí. Hoy nosotros somos gobierno, dependemos solo de nuestra capacidad de dar respuesta a los desafíos que nos impone la realidad. Uno no elige en qué momento gobernar y nos tocó un momento difícil. Somos el gobierno que tiene que reconstruir después de cuatro años muy negativos para la Argentina.

El que más nos impacta a nosotros es el indicador social, que es ahí donde tenemos que dar una respuesta. Yo creo que la sociedad ya se ha expresado sobre el gobierno de Macri. Un gobierno que fue derrotado electoralmente por sus malos resultados. Nunca gana la oposición, siempre pierde el oficialismo.

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La culpa de todo esto la tenes vos !
Sos mas funcional al PRO que los globos en las esquinas ya da mas que pensar .
8 Meses querido conectados tarea hasta cualquier hora estudiando y ahora me cargas mas estrés a las familias con que tenemos que ir a llevar a los chicos a la escuela?
Te marca la cancha cualquiera o sos funcional al proyecto nacional de Larreta?
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La politica es demasiado seria para dejarla solo en manos de los politicos.
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El titular es incorrecto porque en la Ciudad de Buenos Aires no van a regresar las clases sino que va a haber actividades recreativas al aire libre. Nada de contenidos pedagógicos.
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Casinos si.
Futbol si.
Clases no.
El plan de crear 40 millones de futuros campesinos para darle de comer a los chinos avanza a plena marcha.