Elecciones 2019
Macri, a la caza de los votos por su propio futuro
Por Juan Pablo Djeredjian
Con las encuestadoras unánimemente decididas por una victoria de Alberto en primera vuelta, la pregunta es si el Presidente conseguirá los votos para mantener vivo su liderazgo.

Con el inicio del plazo de prohibición para publicar nuevas encuestas, el pronóstico final del Observatorio de Encuestas indica un único resultado posible: victoria de Alberto Fernández en primera vuelta, sin chances de que Macri pueda forzar un ballotage.

Fueron dos meses y medio atípicos desde la publicación de la primera encuesta post PASO recopilada por LPO, a mediados de agosto. Apenas hubo disidencias en los números presentados por las encuestadoras y ninguna se alejó demasiado del promedio final del Observatorio de Encuestas de este pasado fin de semana: 53,1% de los votos para el Frente de Todos contra 33,5% de Juntos por el Cambio.

El consenso entre las consultoras fue tan grande que el desvío estándar de las mediciones para los dos grandes candidatos fue de las más bajas desde las elecciones del 2015, cuando nació el Observatorio. Hasta el próximo domingo a la noche no sabremos si efectivamente las encuestadoras afinaron sus mediciones tras una primera mitad de año con una pésima performance, o si se trata de un nuevo "efecto manada" por el cual las consultoras se dejaron influir entre ellas, por los medios y por el resultado de agosto, para confluir en este pronóstico favorable a la oposición.

De todos modos, hay dos hechos que podrían llegar a cambiar la opinión pública en esta última semana. Por un lado, el segundo debate presidencial, que expone a los candidatos de una manera tal que sería apresurado descartar su impacto. Este último domingo se vio a un Macri más sólido, que salió al ataque en busca de los votos que sabe que lo separan de Fernández.

Por el otro, la campaña del "Sí, se puede" de Juntos por el Cambio consiguió el último sábado convocar una cantidad de gente que resulta impresionante para un candidato que gran parte de la sociedad y el establishment ya da por vencido.

Pero si lo que ocurra durante esta última semana puede mover de alguna manera el amperímetro de esta elección, será, antes que nada, para establecer (e inclinar) la balanza de poder para los próximos dos o cuatro años, más que para torcer el resultado del domingo.

Aunque Macri llame a "dar vuelta la elección", es poco creíble que un candidato con tanto apego por las encuestas y estudios de opinión pueda creer que tiene una chance de llegar a una segunda vuelta: ya no depende de su propia performance, sino de que Alberto Fernández caiga más de 5 puntos de lo que viene midiendo en los últimos meses, por debajo de los 45% que le aseguran la Presidencia.

Más bien, detrás del esfuerzo de Macri se nota una esperanza por que Juntos por el Cambio obtenga una "derrota honorable" que logre mantener unida a la coalición cuando le toque nuevamente ser oposición y, aún más, si Macri mismo podrá seguir moviendo los hilos o deberá dar un paso al costado y entregárselas a sus herederos naturales: Vidal y Rodríguez Larreta, el único candidato PRO puro con posibilidades claras de seguir gobernando un distrito de importancia nacional.

Los números de la Ciudad

El futuro del actual jefe de Gobierno de la Ciudad también depende, por supuesto, del resultado de este domingo: Rodríguez Larreta pasó de tener la reelección asegurada a verse forzado a defender su fortaleza en suelo porteño ante un Matías Lammens que fue acompañado por los resultados del Frente de Todos a nivel nacional. Un triunfo en primera vuelta este domingo volvería a ubicarlo como una figurita fuerte del PRO no sólo para los próximos cuatro años, sino también de cara a las presidenciales 2023.

Por eso, se trata de una carrera electoral que se volvió definitivamente más interesante luego del traspié de la coalición oficialista en las PASO. Tanto así, que ninguna encuesta se molestó en medir en CABA para agosto, pero la gran mayoría comenzó a hacerlo a partir del mes siguiente.

Los objetivos de ambos lados son claros: ganar en primera vuelta para Rodríguez Larreta, entrar al ballotage para Lammens.

¿Qué marcan entonces las encuestas? Más allá de la cautela del oficialismo, los números parecen indicar que el actual jefe de gobierno tiene su cargo - y su futuro político - asegurado: no sólo triunfaría con una distancia prudencial sobre Lammens, sino que evitaría el ballotage al obtener la mitad más uno de los votos.

Según el promedio del Observatorio de Encuestas, Horacio Rodríguez Larreta obtendrá el 51,1% de los votos, contra 40,4% de Matías Lammens. Incluso en caso de que haya segunda vuelta, el jefe de Gobierno se impondría por casi 10 puntos: 54,2% sobre 45,8% del Frente de Todos. 

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fuente encuestas:

https://especiales.elobservador.com.uy/monitor-de-encuestas-2019/#

fuente resultado electoral:

https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_presidenciales_de_Uruguay_de_2019
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Juan Pablo, estaría bueno trates de explicar porque en uruguay el promedio de encuestas le le pega perfecto al resultado electoral (mayor error fue de 2 puntos porcentuales en el FA), y aquí le erramos en PASO y nacionales por el océano le hemos errado. uruguay si bien 12 veces mas chico obviamente, en términos relativos, la conformidad social demográfica es muy similar.
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Notas insustanciales y simples jingles

Nunca el peladito tuvo la elección ganada y menos sin ballotage
Acordate pipiolo que hasta el calvo jefe del grumete beto, el jefe del titere, es decir cavallito, llegó al ballotage aunque no se presentó

Nunca nadie ganó sin ballotage
Asi que trata de informar, pibe, no de desinformar

Sería una hazaña que el calvo gane en primera
Pero puede ser posible