Cambiemos
El poder y el saber
Por Ricardo Rouvier
Más allá de la cuestión de la banalidad que rodea el mundo de sucesos de la farándula; y que entronizan a la Sra. Legrand en una aguda interrogadora; la realidad es que el tropiezo presidencial ocurrió.

Uno de los grandes filósofos del siglo XX es sin duda Michel Foucault, que aún permanece sobre la vigencia de una problemática, la relación entre el poder y la verdad. En el texto: La verdad y sus formas jurídicas Foucault incluye una conferencia en Río de Janeiro en 1978 sobre la tragedia Edipo Rey de Sófocles. El mito representa la relación entre el poder y el saber. La estrecha relación entre poder y saber implica que los subordinados otorgan a la autoridad un supuesto saber. Es decir que hay un imaginario colectivo que cree que el poder sabe, y como sabe puede resolver los problemas del pueblo. Esta relación deriva de las cosmogonías antiguas, localizando al poder en un lugar físicamente elevado y contando con el saber. Esta ligazón entre los dos términos atravesó los tiempos y continúa siendo. Hoy sabemos además; que la imagen del funcionario o del poder que lo inviste, es constituida también por aspectos no racionales que configuran la proyección del subordinado.

Cuando comienza la obra, el pueblo de Tebas espera a Edipo; en una postura que hoy llamaríamos una sentada, para que solucione el mal que los aqueja, una peste que arrasa con la ciudad. Se vota, se elige, se selecciona en base a ese supuesto. Los que sufragan aceptan en forma no manifiesta que apoyan a alguien que sabe más que ellos, y que pueden desentrañar cuestiones que le son ajenas a los simples mortales.

El episodio del error en la entrevista del Pte. Macri en el programa de Mirtha Legrand, como otras equivocaciones anteriores bordean o golpean el centro del vínculo obligado entre poder y saber. Más allá de la cuestión de la banalidad que rodea el mundo de sucesos de la farándula; y que entronizan a la Sra. Legrand en una aguda interrogadora; la realidad es que el tropiezo presidencial ocurrió. Y que esa fallida escena, continuó a otras en donde el gobierno admitió o fue deglutido por la recepción que advirtió fallidos lingüísticas o carencia de información.

Hay ciertas reglas de comunicación que es bueno repasar, cuando en la comunicación interpersonal o institucional, el emisor admite una equivocación y se disculpa, esto ayuda al flujo y mejora la posición del que emite. Pero, en su repetición, esto va debilitándose y, por lo tanto, perdiendo eficacia. Una de ellas fue el lance (ensayo) del tarifazo para ver si pasaba; que generó una reacción colectiva de impugnación a los aumentos. Entonces; hubo que retroceder, pero dicha cuestión queda en el plano de la política, no en la comunicación que viene después.

Frente a la Legrand, Macri tuvo dos problemas relacionadas con el saber; una fue una pregunta erróneamente contestada y la otra no fue una pregunta; sino que, violentando las reglas periodísticas, la Sra. sintió, que desde su prestigio podía pontificar, al afirmar que el Pte. no conoce la realidad.

Es seguro que Macri como los mandatarios en general tienen su monto de ignorancia, pero el poder tiende a no mostrarlo, lo oculta detrás de las cortinas, o en sus inalcanzables despachos. Hay toda una burocracia entrenada en preservar al poder inclusive de sí mismo. Pero, parece que esa burocracia en el gobierno de Cambiemos no ha asumido todavía.

La consigna: "Pobreza 0" es un error de comunicación de inicio. Simplemente porque no existe la pobreza 0 como objetivo posible de una estrategia electoral, porque fácilmente se convierte en una meta incumplida, porque es incumplible. Ahora, lo que les conviene es ir olvidándose de la misma o reinterpretarla. Las declaraciones de Michetti sobre los períodos electorales, tienen alguna lógica pero son inoportunas, es fuego amigo innecesario.

La ignorancia del Pte. es, diríamos, humana en su universalidad, y que un político exhiba esa falta no significa que ha terminado su carrera política. Seguramente, en el enfoque de algún asesor se presentará este déficit; como no saber cuál es la jubilación mínima, como un acto que pone al Pte. al nivel de cualquier ciudadano; y esto es finalmente positivo.

Si bien, lo que ocurrió no es catastrófico, no compartimos esa conclusión. Porque no es cualquier ciudadano y aunque se lo intente nunca lo va a ser. En la cultura actual especializada y profesionalizada, persiste y se renueva la desigualdad respecto a la apropiación del conocimiento apoyado en una materialidad tecnológica; una logística que es en sí misma conocimiento acumulado, diferente del que no lo posee. Por lo tanto, el primer mandatario no es un hombre común.

Hay un doble movimiento en que la distribución de bienes culturales reproduce la desigualdad al mismo tiempo que se masifican las nuevas herramientas. Eso convertido en el saber y en el hacer, ratifica que la pirámide de poder cambia de vestuario, pero se confirma en su asimetría. El hecho de que todos tengan una computadora es una buena noticia, pero eso no elimina la diferencia entre segmentos sociales. El poder sigue estando en el vértice superior, y el saber lo acompaña. También; en una sociedad cada vez más subordinada a la razón técnica; cualquier joven que maneje las claves de la aparatología, tendrá su poder, elevado sobre los otros, pero circunscripto . Pero, al Pte. de la Nación se le asigna un conocimiento generalizado y profundo respecto a las riquezas y miserias de la sociedad que conduce. Para eso tiene los mejores canales de información sobre cómo está la Nación y que pasa en ella.

En ese sentido uno recuerda cuando De la Rúa ante el juicio sobre los sucesos trágicos de diciembre del 2001; señaló que el estaba dentro de la Casa Rosada y no sabía lo que pasaba en la Plaza. Imposible!!!

Macri como cualquier otro que ejerce un gobierno siempre siente amenazada su potestad; y en el intercambio simbólico con la sociedad el poder camina sobre el temor a la caída, al error.

En estos días la presencia multitudinaria de ciudadanía contestataria en las calles, son un fuerte golpe de diagnóstico, una tormenta de realidad; que en política se expresa en tensión, lucha. Sin duda, que tanta manifestación ayudará a poner más conocimiento en el tablero político.

En este juego de "medias verdades" como es el desarrollo de esta tragedia griega, la conclusión es que Edipo Rey rompió el vínculo entre saber y poder porque finalmente un pastor sabía la verdadera historia de Edipo. Si un esclavo, un pastor de ovejas sabe lo que el Rey debería saber pero no sabe, se acabo el poder.

Es claro que si la Sra. Legrand supiera que la comparo con un pastor seguramente tendría una reacción indignada de clase, pero posiblemente ella no lo va a saber nunca. Si vamos a informarle; para que la Sra. esté en paz, que el pastor no era kichnerista.

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